CAPÍTULO 34
Logro escuchar todo lo que pasa a mi alrededor, pero no puedo moverme.
Sergei coloca mi cabeza sobre su regazo y esa sonrisa débil en sus labios y esos ojos azules como el océano infinito me hacen darme cuenta que esto es más grave de lo que pensé. Como puedo escondo mi rostro en su estómago intentando imaginar que todo esto es solo una pesadilla. Aprieto los puños de mis manos porque quizás esto era lo que quería Jessica y creo que lo ha logrado.
Cierro mis ojos y el flash de los l