Mundo de ficçãoIniciar sessãoTodos estaban en una pequeña sala con ventanas de cristal. Sus caras de aburrimiento observaban el exterior a través de aquellos cristales anhelando que no hubiera lluvia.
—Chicos, ¿por qué no ven una película? —el señor Mars les sugirió.
—¡Otra vez! —se quejaron al unísono. Habían transcurrido tres días de lluvia y ya habían visto todas las películas de la playl







