Al llegar a casa, Larissa y mi hermana me esperan sentadas en el sillón, al abrir la puerta se paran rápidamente y se apresuran a abrazarme.
- Estamos aquí para ti – me acaricia Larissa.
- Cuéntanos qué te ocurrió – dice mi hermana Fernanda.
Para intentar calmarme, Anto va a la cocina y prepara mi chocolate caliente favorito, con malvaviscos. Tomo un sorbo y comienzo a llorar dentro de la taza, Isa la retira y la coloca a un lado. Les cuento con detalle lo que me había ocurrido la noche anterio