“Joder, la he cagado” piensa Leandro, una parte de él desea impedir la boda, pero solo causaría mas problemas con su esposa y que su suegro se entere de lo que le sucede.
“¿Voy a buscarla?” se pregunta a sí mismo. No tenía ni ganas de disculparse, pero debía hacerlo. Leandro se acomoda el pantalón y sale de la habitación en busca de su esposa. Escucha objetos moverse cerca y camina dejándose llevar por el sonido, entra a la cocina y encuentra a Ester bebiendo una botella de champagne.
—Cariño…