Leandro aprieta la mandíbula y luego la afloja soltando un suspiro.
—Tiene razón, no es de su incumbencia.
Sin más que decir, se retira. Alba cierra la puerta y siente celos de aquella información que no fue pedida. Más tarde es hora de cenar y la mesa se mantiene callada, Leandro es el primero en terminar y se retira, mientras que Alba se dirige al baño dejando por un momento a su abuela sola en la mesa.
El timbre de la mansión suena y la empleada de servicio la atiende, era Ester. Se ve m