La mirada intimidante de Leandro mantiene a Martina nerviosa, reconoce que su jefe siempre ha sido así, pero lo conoce bastante bien como para saber qué algo sucede.
—Sr Suárez, ¿Sucede algo? —pregunta ella, temerosa.
—¿Debería suceder algo, Martina? —Alza una ceja severo.
—Pues no lo sé, me ha llamado, pero solo me ha pedido que me quedé aquí.
—Solo estoy pensando en que voy a hacer contigo.
Martina alza la mirada, sorprendida.
—¿A qué se refiere señor?
—A que te di la oportunidad de de