Al llegar a la zona de equipaje, Leandro retira su maleta.
—Bien, ahora iremos de compras, necesitas estar impecable estos dos días para la reuniones y cócteles y por supuesto algo cómodo para los días siguientes.
—No tengo tanto dinero en mi cuenta para pagar todo eso que dice, no traje nada, excepto lo que llevo puesto.
—Yo me ocuparé de todo, tú sólo ocúpate de verte bien y practicar un poco de portugués.
—Viví y crecí en Manresa, y hay algunas similitudes con ese idioma.
—Pues excele