Antes de que Enrique saliese del pueblo, se dirige al hospital que vio cuando entró al pueblo y se adentra frente a este. Hace una pequeña diligencia y sigue su rumbo.
Al día siguiente, Alba y Lucía se despiertan temprano para desayunar juntas.
—Que raro que Camilo no ha llegado —se extraña Lucía mientras come junto a Alba en la mesa.
—De hecho, vino ayer, pero estabas tan cansada que no te desperté.
—Bueno, ya pasará hoy por aquí.
—Si, sobre todo porque hoy vamos a salir. —dice con timidez.
—¡