Capítulo 14. Conversación sincera
Logan se jactaba de ser un hombre ecuánime, pero Maddison Palermo sacaba lo peor de él, no recordaba haber odiado tanto a nadie, que su imagen fuera la de la mujer que más había amado le hacía odiarla aún más.
— ¿Por qué te ríes de esa manera? Creíste que no iba a resistir, que por verte con seda escarlata me olvidaría de cómo me engañaste.
Maddison le quitó el bebé de los brazos.
—Hazme el favor y sal de aquí.
—No puedes tolerar que no te salgas bien tus planes y te desprecie.
—