RAINA
Alex debía de haberse vuelto completamente loco.
Había perdido la razón.
Y lo peor era que parecía incapaz de darse cuenta.
Sin embargo, no fue su ira lo que me descolocó.
Fue el arrepentimiento que vi reflejado en sus ojos.
¿Arrepentimiento?
Como si tuviera derecho a sentirlo después de todos estos años.
Ya no me servía de nada.
Si acaso, prefería que no sintiera ningún remordimiento.
Quería que viera con claridad todos sus errores para que su culpa no interfiriera con lo que todavía ten