capitulo 90. Deudas del pasado.
POV VANESSA:
Me sentí tan indignada que las venas de mi cuello palpitaban al ver a mi muchacho llorar de esa forma. Así que acudí a mi salvaje Ámbar, la hija de carácter más fuerte e imprudente, igual que su padre.
—Dime qué pasó, hija. ¿Quién es ese niño? Así puedo solucionar esto —le dije, llevándola de la mano a la cocina.
—Es un niño nuevo. Es mayor, aunque está en nuestro curso, y de la nada comenzó a molestar a Matías. Le dijo cosas feas —su voz se quebró un poco—, y luego lo empujó. Sin más. Sin ninguna razón.
Vi cómo sus ojos marrones se llenaban de lágrimas a pesar de su intento de ser valiente. Ámbar ama a su hermano con locura, más allá de sus peleas de niños. La abracé a mi pecho, sentándola en mis piernas para ofrecerle consuelo, mientras mi propia sangre hervía de rabia.
—Yo lo quise defender, mamá. De verdad le iba a romper la cara a ese niño, pero Matías no me dejó. Me agarró del brazo y me suplicó que no lo hiciera.
Solté una risa amarga. Sí, esa es mi hija, alguien