Capítulo 74. Conversación seria
"Camila"
Isabella se consumía, ahogada en una culpa que no era suya. Mi madre se aferraba a Dios y rezaba todos los días por el regreso de Karen. Yo intentaba mantenerme fuerte por las dos, pero los días pasaban y yo empezaba a esperar lo peor.
— Llegó después de la medianoche ayer, otra vez —Isabella comía un trozo de pan a la fuerza, porque yo la había obligado.
— ¿Dio alguna justificación?
—No era la primera vez que comentaba que Augusto llegaba después de la medianoche, y mi deseo era ir ha