Capítulo 180. Punto final
"Isabella"
El mundo se derrumbaba afuera y yo intentaba no derrumbarme por dentro.
Augusto necesitaba volver al trabajo con todo lo que venía sucediendo, pero no quería dejarme sola. Así que empezó a dividirse: un día iba a la empresa, al otro se quedaba en casa conmigo.
Yo todavía me sentía extraña, aunque más tranquila con el paso de la semana. Aun así, me despertaba a mitad de la noche, asustada, forcejeando, y sin aviso alguno a imagen de Carlos riendo surgía en mi mente. Era eso lo que él