22. Dormir Abrazados
[MATT]
No nos podemos dejar de besar aquí sentados en el suelo de la bodega, mis manos intentan no tocarla más de la cuenta, pero la realidad es que me está costando muchísimo. —Gianna...— digo sobre sus labios. —Cariño, estoy poniendo mi mejor esfuerzo por ser un caballero contigo, pero lo estás haciendo muy difícil.— Le explico y ella me sonríe de la manera más bonita que jamás lo ha hecho.
—Matt, para mí tampoco es fácil ir despacio contigo.— Explica sin dejar de sonreír. —Eres guapísimo y