XIX. Haremos una familia para ti
Punto de Vista de Megan Wilson
Si mi mandíbula, no estuviese bien articulada con mi cráneo, ya se me hubiese caído del asombro.
Lo peor es que mi tonto corazón, está latiendo como loco ante esta directa declaración y siento como mis orejas comienzan a calentarse de la vergüenza.
Nunca nadie se me había declarado así.
Pero mi cerebro me dice que hay asuntos pendientes y, ya que estamos hablando con sinceridad, entonces pediré también mis explicaciones.
- Nunca te he dicho por lo claro, la razón