XX. Yo te ayudo, cariño
- ¿Qué estás haciendo? – me pregunta Megan cuando la sigo como una cola hasta el baño.
Hemos pasado unos días perfectos, donde he disfrutado de la bendición de atender a mi mujer embarazada, aunque hay días que quisiera tirarme por la ventana del cuarto y escapar como sea de sus hormonas revueltas, sobre todo en las mañanas que amanece fatal.
Pero, ya es hora de pasar a una estrategia más intensa, porque el tiempo apremia y el plan “Reconquista a la Esposa” hay que acelerarlo.
- Voy a ayudarte,