LXI. ¿Acaso tuviste clemencia conmigo?
Veo como Sisi frunce el ceño, sin disimular para nada su disgusto y Diego se tensa a mi lado.
Creo que está en una postura de preparación para detener a esta mujer antes cualquier emergencia.
Sé que en su interior le debe tener también mucho resentimiento, por haber sido utilizado por ella, la vez pasada, con engaños y trucos.
- Alexa, sé que no quieres verme… - comienza diciéndome en voz baja, pero igual veo que algunas personas alrededor ya comienzan a notar el movimiento raro por aquí.
- Y s