El pasillo del hospital estaba en silencio.
El aire olía a medicina y a sábanas limpias. Las enfermeras caminaban de un lado a otro por el corredor, empujando carritos y llevando archivos. Algunos pacientes estaban sentados en silencio, esperando a que los llamaran por su nombre.
Judy estaba sentada en una larga silla de metal fuera del consultorio del médico.
Sus manos estaban frías.
Su corazón latía rápido.
No había dormido bien la noche anterior. El miedo había llenado su corazón. Su cuerpo