Carolina estaba en su casa, se estaba volviendo loca, Federico no la perdonaba y en estas últimas 2 semanas estaba raro, inquieto, jamás estaba en la casa, tenía su GPS enlazado con su celular, y veía que siempre iba a lo de sus padres, seguro estaba viendo a Ana.
- ¡Maldita arrastrada! Ni crea que me lo va a quitar así de fácil - Carolina estaba harta de que nada saliera como quería.
Estaba viendo el GPS y decía que iba a una dirección que le sonaba familiar, pensó y recordó la