Diego y los demás, llevaron a Esteban al hospital a toda prisa.
En el camino, el estrés pareció provocar una recaída en Sofía, cuyo rostro se tornó pálido y parecía estar al borde del colapso. La cara del bebé se estaba poniendo azul mientras luchaba por respirar en los brazos de Diego. Por su parte, Sofía se aferraba a la manga de Diego, con el ceño fruncido por el dolor.
—Diego... siento el pecho muy oprimido... no puedo respirar...
Diego tenía la mandíbula tensa y la cabeza le daba vueltas. E