La noche avanzaba lentamente sobre la exclusiva zona residencial donde se erigía la residencia principal de Daryl Daxon. Un silencio sobrecogedor envolvía cada rincón de la gran casa desde la partida de Michelle. En el amplio dormitorio principal, Daryl estaba sentado en el borde de la cama con la camisa ya arrugada y la corbata aflojada. Su mirada estaba fija, perdida en el suelo de mármol. Sobre la mesa de noche, la caja de terciopelo negro que contenía el anillo de bodas devuelto por Michell