En Transylvania los hijos del rey Drácula estaban con una idea en su cabeza, su madre dedicada a sus labores normales. Ambos querían visitar a su tía Laila, como ya se acercaban las vacaciones escolares estaban ansiosos. Su abuelo Vlad los consentía y pensaron en hablar con Él primero. Su padre justamente había salido en un viaje a otra ciudad por negocios.
Su madre estaba con sus otros abuelitos y se ingeniaron para ir a visitar a su abuelo Vlad. Primero lo llamaron para que le pidiera permiso