“¿Me estás engañando?” su pregunta lo tomó por sorpresa y hizo que su corazón diera un salto tan fuerte.
Desvió la mirada hacia la puerta y luego de vuelta a ella.
“¿De qué estás hablando?” intentó sonar tranquilo y sorprendido.
“¿De quién son estas bragas? Eloise te encontró con ellas, y no son mías,” soltó ella, su respiración volviéndose irregular y su corazón latiendo muy rápido.
“¿Por qué te engañaría?” contraatacó él. “Te amo. No arriesgaría lo que tenemos por nada.”
“Entonces explica est