La mañana transcurrió rápida, después de regresar de la terapia fui con Jane al spa donde nos hicieron un relajante masaje, luego nos metimos a un jacuzzi y el sauna. También nos fuimos de compras por las calles de Nueva York, nos volvimos locas y desesperadas por comprar un montón de ropa. Y ahora ya hemos llegado al apartamento con los pies un poco adoloridos, como ni Jane ni yo queremos hacer la cena, pedimos hamburguesas que llegarán en unos minutos.
Voy a la habitación para ducharme, me de