Clara
El temblor no se me va cuando por fin escucho que la puerta del vestidor se cierra y los pasos de Selena se alejan, pero no puedo quedarme ahí para siempre, así que salgo con la pulsera apretada en la mano, el metal me marca la piel como si quisiera recordarme que lo que acabo de oír no fue producto de mi imaginación. Camino hasta la salida del gimnasio intentando parecer tranquila, aunque por dentro todo es ruido, todo es esa frase repitiéndose una y otra vez, y cuando por fin cruzo la p