Mundo ficciónIniciar sesión—Disculpa que no nos hayamos podido reunir en Santorini — Le digo a Bertha, tan pronto aparece delante de mí, en el restaurante del hotel donde acordamos reunirnos.
—No, nada de eso, Camila— Me dice mientras toma asiento delante de mí —Odio esa manía que se les inculca a las mujeres por pedir perdón cuando no han hecho nada malo— Levanta su mano y ella misma se encarga de llamar a uno de los meseros —Si fueses un hom







