Mundo de ficçãoIniciar sessão—Colorín colorado este cuento se ha acabado.
Para el momento en que pronuncio esas palabras, la princesa que está acostada a mi lado ya se ha quedado dormida. Entonces la observo mientras acaricio sus rizos dorados. Y deseo, con todas mis fuerzas, que no crezca, que sea para siempre esta pequeña e inocente niña. A quién engaño, es ley de vida, un día crecerá y tan sólo deseo que sea el doble de fuerte que yo, el doble







