Cuando Josie abre la puerta de su apartamento, dirige la mirada a Mia, quien se aferra a mi mano mientras esperamos en el pasillo.
—¿Dónde está la niña más hermosa de este edificio? Qué digo de este edificio, del mundo.
Mia esboza una sonrisa y se aferra a mi pierna, lo hace con una expresión divertida.
—Gracias por cuidarla una hora antes hoy— Le digo. Ya le había escrito temprano preguntándole si podía hacerme el favor de quedarse con Mia desde las cinco y media, ya que normalmente salgo de c