Mundo de ficçãoIniciar sessãoMientras traspaso la entrada del bar, veo la hora en mi celular «miércoles» llego seis minutos tarde. Literalmente corro hasta la barra, tiro mi bolsa debajo del mostrador y del cajón saco mi delantal.
—No te preocupes, le he dicho a Dante que estabas en el baño— Me dice Oba, mi compañero de trabajo.
—Gracias— Le susurro —Se me presentó un percance.
En todo el tiempo que llevo trabajando







