VINCENT
El espectáculo que tenía delante me dio dolor de cabeza en cuanto lo vi. Tengo cero tolerancia con los tipos como Jason Salvatore. Que atrape a Carmen entre sus brazos y la manosee de esa manera es un absoluto no.
Nadie toca a mi chica.
Me acerco a ellos, caminando despreocupadamente, mientras Carmen me mira con la boca abierta por la sorpresa. Jason la tiene apretada contra su coche y tiene la cabeza vuelta hacia mí, observándome con ojos curiosos.
—Jason Salvatore—, digo cuando llego