Mundo de ficçãoIniciar sessãoCARMEN
La casa de los Llorís está inquietantemente silenciosa cuando paro el coche a sus puertas. No hay trabajadores esperando en la puerta, ni guardias en las verjas, ni rastro del jardinero. Las luces del porche están apagadas y lo primero que pienso es en problemas. La opulenta mansión apesta a algo inhumano en su interior.
Me desabrocho el cinturón de seguridad y desciendo del coche mientras saco el teléf







