VINCENT
—No deberías haber hecho eso, idiota—, frunce el ceño Tatiana a través del teléfono. —Me has hecho quedar aún peor que antes ante ella. Sabes lo mucho que me odia...
—Ella no te odia, Williams—, la corto con un tono cortante. Escuchar la misma frase me irrita.
Ahora ella también me odia. Otra vez.
—Sí, y el sol sale por el oeste...— Prácticamente puedo verla poner los ojos en blanco mientras habla. —¿Cuándo dejarás de sacrificar tu felicidad sin razón aparente? Lo importante es que ha d