Se preocupa por él.
CAPÍTULO 81.
Aiden se despertó en ese momento, estaba acostado en una sala de paredes blancas, el olor a desinfectante penetro sus fosas nasales. Miro a hacia un lado y vio el monitor de ritmo cardíaco y en su brazo una aguja insertada en su vena inyectaba algún tipo de droga en su cuerpo. De repente, sus ojos se enfocaron en la mujer sentada frente a él.
Con una sonrisa, Camilla le pregunto a su hijo ―Cariño, ¿Cómo te sientes?
―¿Qué estás haciendo aquí?
Ella miró a su hijo con un vendaje en