Conversaciones que no deberían ser escuchadas.
CAPÍTULO 30
―¡Querida, por fin estás aquí!
Tan pronto como entro la abuela camino hacia ella y la abrazo. No la había visto en mucho tiempo. Y pudo ver que su semblante había cambiado considerablemente, sus ojos eran cansados y las arrugas se habían marcado considerablemente.
―Abuela… ―Nicole le devolvió el abrazo y la anciana la elogio por estar tan hermosa. Ella miró a Aiden y dijo que él había elegido el vestido.
La anciana dio un asentimiento de cabeza hacia su nieto, como diciéndole que