-Claro que acepto.
Aunque siento curiosidad de saber por qué quieres ser mi padrino.
-Bueno, eso es muy sencillo, he estado involucrado en todo este asunto desde el principio y me da la impresión de que a pesar de todo el desastre que esto traerá a nuestras vidas, la señorita Sofía es una buena mujer y seguro ya empezaste a quererla, para mí no hay nada más importante que tu felicidad y quiero ser parte de ella siendo tu padrino.
-Vaya, qué conmovedor, eso guárdalo para el discurso de mañana. J