Mientras su padre echaba humo Michael fue directo a la oficina de Alison extrañamente imperturbable a pesar de la amenaza de su padre.
¡TOC, TOC!
-Adelante.
-Hola CEO Alison.
Le sonrió y la mujer le devolvió la sonrisa.
-¿Sucede algo?
-Nada, sólo quería recordarte que mañana iremos a cenar juntos...
-Lo tengo muy presente.
No te preocupes.
-De acuerdo, tengo que visitar a algunos socios...
¿Está bien si me retiro?
Te llamaré si surge algo.
-Sabes que eres libre de ir y venir Michael.
-Pero no s