El padre de Michael salió de inmediato y se dirigió a su mansión, al llegar un grupo de sus mejores hombres lo esperaba.
-Señor, estamos esperando su orden.
¿Cuándo debemos partir?
-¿Partir?
¿A dónde?
A Rumania, a buscar a la señorita Hanna.
-No hace falta...
-Pero señor.
-¡Dije que no hace falta!
Los hombres de Michael Adams padre estaban sorprendidos por la actitud del hombre, por su parte, él estaba tranquilo por fuera, furioso por dentro, pero desesperado o preocupado de ninguna manera.
-¿C