-No puedo.
-No. ¡Si puedes y lo harás!
¡Date cuenta, tu padre me quiere muerta!
A veces es mejor darse por vencidos y esperar una nueva oportunidad para atacar.
-No puedo, Sofía yo... Yo te amo.
-Ja. ¿Y crees que tu amor va a protegerme?
¿Acaso fue tu amor quién me protegió hoy?
¿Fue tu amor quién me salvó hoy?
¡Abre los ojos maldita sea!
¡No puedes protegerme!
Y ya no me importa siquiera si puedes hacerlo.
Me iré, así me des el divorcio o no. Se acabó.
-Sofía...
Intenté correr p