-¿Pasa algo? Si necesitas privacidad de verdad puedo salirme.
-¡No!
Sofía apretó la muñeca de Azura impidiéndole moverse.
Edward se sorprendió porque Sofía no quería estar a solas con él, frunció el ceño y habló con voz pausada.
-Sofía... Puedo sentir tu renuencia a estar a solas conmigo. ¿Acaso te hice algo?
¿Te he faltado al respeto?
¿Crees que tenía otras intenciones al pedirte que vinieras?
(Edward: Claro que las tenía, pero... Casi puedo notar que no quiere estar cerca de mi.)
-No... No