Capítulo 33: Todo esto es mi culpa.
Nadie quería dirigirse a Michael, asustados entraron en la mansión e indicaron a uno de los guardias que diera las malas noticias.
-Señor.
Dijo el hombre en tono nervioso ante la mirada angustiada de su jefe.
-Me temo que no hemos encontrado a la señora, si está en el jardín podría estar en las zonas boscosas o tal vez... Pudo haber entrado en el laberinto, usted sabe cuál.
-No, no puede, yo no se lo permití.
-Con todo respeto señor, las personas tendemos a obsesionarnos con lo que nos prohíben