Cuando salió de la habitación Sofía soltó el aire que estaba conteniendo, no sabía cómo pero necesitaba escapar de ese lugar cuanto antes.
*****
En casa de Michael, casi tres horas después los hombres de Nathan llegaron, cada uno cargaba un perro sedado.
El pecho de Michael se contrajo.
-Señor, hemos encontrado a sus perros, están drogados, pero estarán bien.
-¿Dónde estaban? ¿Y mi esposa?
El hombre negó con la cabeza.
-Lo siento, pero la señora no se encontraba con ninguno de ellos, uno estab