Después de la llamada con Nathan, Michael se concentró en su trabajo, no podía descuidar la empresa, al ser socio de Justin sabía que si no estaba atento a sus negocios incluso podía poner en riesgo su empresa.
A los ojos de Michael, Justin no era una persona de fiar, así que tenía que encargarse personalmente de sus negocios dejándole a su socio la menor cantidad de trabajo posible, nada que pudiera causarle problemas en el futuro.
Para cuando terminó ya eran más de las doce de la noche, salió