Michael se despertó casi a las nueve de la mañana para irse al trabajo, Sofía seguía dormida así que no la despertó, supuso que estaría muy cansada después de la actividad de la noche anterior. Se duchó y cuando estaba a punto de marcharse besó la frente de su esposa, le susurró al oído y se fue.
En la sala Nana se encontraba con el desayuno listo y esperando indicaciones.
-Señor. Pensé que no trabajaría hoy. Buenos días.
-Buenos días Nana, voy un poco tarde, pero no tengo prisa el día de hoy.