Mundo ficciónIniciar sesiónLa noche se había tendido perezosamente sobre la hacienda, trayendo consigo aquel silencio lleno de sonidos: el susurro del viento entre los árboles, el croar de las ranas cerca del lago y el zumbido lejano de los grillos. La habitación estaba sumida en una penumbra cálida, iluminada apenas por la lámpara de cerámica sobre la mesita de noche, que proyectaba un resplandor ámbar sobre las paredes. El







