Mundo ficciónIniciar sesiónEl sonido del motor de la camioneta cortó el aire de la mañana, mezclados con el canto de los gallos y el murmullo de los árboles que rodeaban la terraza. Lila levantó el rostro de inmediato, con los ojos brillando como si ya supieran quién estaba llegando.
—¡Llegó! —exclamó, poniéndose de pie de un salto.







