Mundo ficciónIniciar sesiónLila Montgomery
El sol de la mañana ya bañaba los campos cuando Catarina y yo nos dirigimos al establo. El olor del heno mezclado con el cuero de las monturas me envolvió de inmediato, despertando en mí la familiar sensación de que, a pesar de todos los enredos de la vida, una parte de mí pertenecía a aquel lugar. Los caballos relinchan impacientes, como







