Mundo ficciónIniciar sesiónEl sonido rítmico de los cascos de Trovoada resonaba por el patio de la hacienda como un presagio inevitable. Era un compás grave y profundo que parecía traer, con cada golpe, la anticipación de algo que ya no podía seguir contenido. El caballo, de pelaje castaño oscuro ya húmedo por el sudor, brillaba bajo la luz plateada de la luna, que se alzaba alta en el cielo despejado. El viento, que llegaba







