Capitulo XVI. Una mosquetera durmiente.
Kevin J.
No podía dejarla, si ella despertaba y yo no estaba su lado, tendría miedo. Llevaba dos días a los pies de la cama de mi esposa. Según le habían dicho los médicos, los asaltantes que se llevaron a mi esposa pertenecían a la mafia rusa, habían sido contratados por mi madre, para hacer desaparecer a mi esposa, una vez que mi madre la golpeara cuando ya estuviera en sus manos.
La rabia y el odio hacia la mujer que te dio la vida es algo muy horrible de vivir para cualquier ser humano, pe