Al día siguiente, era el día libre en común de Leo y ella. Por lo que habían decidido pasar el día descansando en casa. Pero ella no estaba tranquila, había algo que le preocupaba.
...Siete, ocho, nueve.
Se sintió ansiosa mientras seguía revisando su calendario. Se preguntó si había cometido algún error al ingresar la fecha o si tal vez el teléfono tenía algún problema. Pero después de revisarlo varias veces, se dio cuenta de que el retraso era real. Ya había pasado más de una semana desde que