- ¿Me vas a herir? - cuestionó Estela sin miedo en sus palabras.
- Oye amigo, si haces algo loco, te juro que lanzaré la memoria por la ventana - dijo Marlon para calmar la tensión. Pero lo que hizo fue empeorar.
El hombre tomó a Estela por el cabello y sacudió su cabeza un par de veces para presionar más, a Marlon; luego le apuntó a la cabeza y dijo.
- Mete la memoria al computador y haz las cosas rápido. Estaré contando a partir de ahora.
El hombre empezó a contar y las manos de Marlon empeza